IMPORTANCIA DE UNA MASCOTA
IMPORTANCIA DE UNA MASCOTA
A todos los niños les encantan los animales y son pocos los que, en algún momento de su infancia, no piden a sus padres una mascota. Un investigador del comportamiento realizó una encuesta a 216 niños entre 3 y 13 años de edad, y el 98% quería un animal de compañía; los más jóvenes querían un compañero de juegos, mientras que los mayores deseaban un amigo. Los perros fueron los animales preferidos, seguidos por los caballos y los gatos.
La infancia entre perros y gatos
Los psicólogos establecen la relación entre los niños y los animales porque estos les brindan su amistad y compañía sin exigirles nada a cambio. Son seres a los que los niños pueden dominar sin que se les pongan problemas o contradigan sus deseos. Al cuidarlos el niño participa en las responsabilidades del mundo de adultos, lo cual les resulta fascinante.
Los psicólogos afirman que al cuidar a su animal, los niños desarrollan conductas paternales con él y adoptan las mismas actitudes que sus padres al educarlos a ellos. Incluso, algunos estudios constatan que el trato de los niños dispensa a su mascota revela cómo se sienten ellos en casa y cómo viven la relación con sus padres.
Los beneficios de tener un animal de compañía incluyen la felicidad, el bienestar, un remedio a la soledad, la experiencia a través del aprendizaje, un compañero de juegos, el amor incondicional y, en el caso de los propietarios de perros, la protección del niño y de la casa. Algunos estudios demuestran el significado que tiene para el desarrollo de los niños de 4 a 16 años y sus familias la presencia de una mascota en el hogar.
Beneficios
Permite crear al niño una conciencia de responsabilidad y orden respecto del cuidado y atención dados al animal; alimentación, educación, aseo y cariño.
Le brinda compañía y lo hace más sociable, al disponer de un “confidente” con quien jugar y compartir secretos. El niño siempre estará entretenido, desconocerá el sentimiento de soledad y aprenderá a contar con el otro, con lo cual asimilará en verdadero sentido de la amistad.
Será más estudioso y observador; el niño tendrá un mayor conocimiento de las características de la especie y le permitirá una mejor comprensión del comportamiento animal.
Se volverá más expresivo y comunicativo.
Será más autónomo y valiente.

